una actuación futurística con encanto
No parecen de este mundo, se trata de unas bolas azules y futuristas, que no es de este mundo, irrumpen en nuestro espectáculo.
Se ponen en contacto con el público, arrullándoles con una gracia única.
Inocentes, exploran su alrededor, a veces girando y rodando, otras veces bailando como peonzas.
Nos sorprenden con sus pequeñas travesuras lanzando niebla,
al tiempo que crean efectos mágicos de luces en la oscuridad.