Se despiertan recuerdos de otros tiempos y del Carnaval de Venecia,
prometen encuentros mágicos e inesperados con la “Campana”, la cual se sonroja graciosamente,
con la risueña “Buffone”, con la misteriosa “Dama de espadas” o con la dulce
”Señora de la luna” y con muchas más.
Son misteriosas, encantadoras y es una maravilla mirarlas.
Todas ellas van paseando por en medio del público, saludan y bromean,
flirtean y regalan sonrisas a todas las caras.
Luces, que resplandecen románticamente, hacen brillar nuestros trajes mágicos en la oscuridad.
Desde los trajes suena música barroca veneciana.